Respuesta corta: con cuidado, y no por tu cuenta. Un trabajo de un alumno es un dato personal, y pegarlo en un detector en línea es entregárselo a una empresa. En España y en el resto de la Unión Europea eso solo debería hacerse con herramientas que haya elegido el centro o la administración educativa, y con las garantías del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Esto es lo que dicen las normas y lo que puedes comprobar tú. No es asesoramiento jurídico: ante una duda concreta, pregunta al delegado de protección de datos de tu centro o de tu consejería.
Un trabajo es un dato personal
El Tribunal de Justicia de la UE lo dejó claro en 2017, en el caso Nowak: las respuestas escritas de un examen y las anotaciones del corrector son datos personales de quien se examina. Con un trabajo pasa lo mismo. Lleva el nombre del alumno y su forma de escribir, y a veces cuenta cosas de su vida: una redacción sobre su familia, su salud o sus opiniones.
Lo que dice la Agencia Española de Protección de Datos
La Guía para centros educativos de la AEPD (ahora marcada «en revisión», pero sigue siendo la referencia) y su informe de 2018 sobre las aplicaciones que usan los profesores dicen, en resumen:
- El responsable de los datos de los alumnos es el centro o la administración educativa. Los profesores no deciden por su cuenta qué servicios los reciben: actúan dentro de la política del centro, también cuando usan aplicaciones en su móvil o su tableta.
- Antes de usar una aplicación hay que conocer su política de privacidad y sus condiciones, y rechazar las que no den garantías.
- Una empresa que trata datos por cuenta del centro necesita un contrato que le impida usarlos para otros fines (RGPD, artículo 28).
- Es especialmente importante que la herramienta no use los datos de los alumnos para sus propios fines ni los guarde indefinidamente.
- Si los servidores están fuera del Espacio Económico Europeo, hay una transferencia internacional de datos, que exige garantías.
El mismo informe encontró que la mayoría de los centros usaban aplicaciones ajenas a sus plataformas, a iniciativa de los profesores, y que solo algunos tenían normas para autorizarlas.
Antes de usar un detector en línea, comprueba
- ¿Lo ha autorizado tu centro o tu consejería? Pregunta a la dirección o al delegado de protección de datos: todas las administraciones educativas tienen uno.
- ¿Guarda los textos? ¿Cuánto tiempo? ¿Se pueden borrar?
- ¿Los usa para entrenar o mejorar su servicio? Búscalo en sus condiciones de uso y en su política de privacidad.
- ¿Dónde están sus servidores? Si están fuera de la UE, ¿qué garantías ofrece?
- ¿Te pide una cuenta o datos del alumno? Cuantos menos datos, mejor.
Si aun así usas una herramienta en línea que tu centro no ha autorizado, quita como mínimo el nombre y todo lo que identifique al alumno, y no subas textos personales. Ten en cuenta que el estilo y el contenido pueden seguir identificándolo: quitar el nombre reduce el riesgo, pero no lo elimina.
La alternativa: que el texto no salga de tu ordenador
Algunas herramientas hacen el análisis en el propio navegador. Así funciona Detector IA: el texto se analiza en tu ordenador y no se envía a ningún servidor, así que ninguna empresa lo recibe, lo guarda ni lo usa. Para el análisis profundo, el navegador descarga una vez un modelo de lenguaje desde Hugging Face, pero esa descarga no lleva tu texto. Lo detallamos en privacidad y en cómo funciona. Aun así, si tu centro tiene normas sobre herramientas digitales, síguelas: esa decisión no nos corresponde a nosotros.
Lo mismo vale para analizar los trabajos de toda la clase: en varios trabajos a la vez los PDF y los Word se leen en tu navegador, sin subirlos a ningún sitio.
Una cuestión que no es solo de privacidad
El RGPD (artículo 22) protege a las personas frente a decisiones basadas únicamente en un tratamiento automatizado que les afecten de forma significativa. Una nota o una sanción decidida solo por el porcentaje de un detector puede entrar en ese terreno. Es otra razón para hacer lo que recomendamos en toda la web: el detector da un indicio y decide una persona, después de hablar con el alumno. Tienes los pasos en la página para docentes.
Si das clase fuera de la Unión Europea
Las leyes cambian (México, Colombia, Argentina, Chile y otros países tienen sus propias leyes de protección de datos), pero las preguntas de la lista sirven igual: quién recibe el texto, qué hace con él y quién te ha autorizado a dárselo.
Lo importante
Fuentes
- Tribunal de Justicia de la UE, sentencia de 20 de diciembre de 2017, asunto C-434/16 (Nowak), ECLI:EU:C:2017:994. EUR-Lex
- Agencia Española de Protección de Datos. Guía para centros educativos (apartados sobre encargados del tratamiento y uso de aplicaciones en la nube). aepd.es
- AEPD (2018). Informe sobre la utilización por parte de profesores y alumnos de aplicaciones que almacenan datos en nube con sistemas ajenos a las plataformas educativas. nota de prensa
- Reglamento (UE) 2016/679, General de Protección de Datos, artículos 22, 28 y 44. EUR-Lex